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El llamado “Colegio de la patria” funcionó primero como convento jesuita desde 1661 en el mismo sitio que hoy ocupa. Con los distintos nombres de Colegio Real Convictorio, el Colegio Grande de San Ignacio, Real Colegio de San Carlos y Colegio de la Unión del Sud operó hasta el año 1823, cuando bajo la égida de la flamante Universidad de Buenos Aires, el Colegio se transformó en el de Ciencias Morales. Finalmente en 1863, el presidente Bartolomé Mitre crea el actual, sobre la base de las anteriores experiencias, con un plan pedagógico de excelencia proverbial desde entonces.
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A través de las sucesivas etapas por las que atravesó, nombres ilustres han pasado y siguen pasando por sus claustros: Cornelio Saavedra, Moreno , Paso , Belgrano, Castelli y Alberti, Domingo French, Martín Miguel de Güemes, Nicolás Rodríguez Peña, Manuel Dorrego, Antonio Balcarce, Narciso de Laprida, Juan Martín de Pueyrredón, Bernardino Rivadavia, Vicente López y Planes, Miguel Cané, Esteban Echeverría, Vicente Fidel López, y Juan Bautista Alberdi,Carlos Pellegrini, Roque Sáenz Peña, Marcelo T. de Alvear, José F. Uriburu, y Agustín P. Justo, Bernardo Houssay y Carlos Saavedra Lamas , Luis Agote, Ignacio Pirovano, Estanislao Zeballos , Luis Mª Drago, Rafael Obligado, Ricardo Güiraldes, Baldomero Fernández Moreno, Julio A. Roca, José Ingenieros, Juan B. Justo y Alfredo Palacios. Más modernamente agregamos nombres familiares a la vida pública argentina: el doctor Florencio Escardó, los músicos Lalo Schifrin y Miguel Ángel Veltri, el crítico literario Raúl Castagnino, el economista Roberto Alemann, los escritores Marco Denevi , Abel Posse y Ana Mª Shua, el cineasta Manuel Antín y los periodistas Pepe Eliaschev, Mario Mactas y Rolando Hanglin. De las últimas generaciones mencionamos al dibujante Nick, de trayectoria ya premiada a pesar de sus pocos años.
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Algunas características notables del colegio El edificio del tradicional colegio, con una temperatura constante que permite disfrutarlo sin sufrir los rigores invernales, ocupa una importante superficie de la llamada “Manzana de las Luces”, con su arquitectura majestuosa e imponente que trasunta la leyenda de la que está envuelto y que refleja la mística de los que pasaron por sus claustros. Especialmente espectaculares por las dimensiones y la calidad de sus ornamentaciones, son el Salón de Profesores y el Salón de Actos, por el que pasaron entre otros, Albert Einstein y el príncipe Humberto de Savoya y donde sobresale el órgano donado por Nicolás Avellaneda. Se distinguen entre sus instalaciones la biblioteca, un microcine con capacidad para 200 personas y el observatorio astronómico, un Salón de Usos Múltiples (SUM) en el tercer piso y un natatorio en el subsuelo. Existe un Gabinete de Orientación al Estudiante donde se atienden profesionalmente y con comprensión adulta tanto los problemas típicos de la adolescencia y familiares como los temas vocacionales. Para el desarrollo de las actividades de Educación Física y Deportes, el colegio dispone de un Campo de Deportes de varias hectáreas en Bulevar de los Italianos y Tte. Gral. Perón. El Departamento de Extensión Cultural se ocupa de todas las actividades que se relacionan con el uso del material audiovisual; este departamento también incluye clases de teatro, que ya cuenta con un elenco estable y que en su corta trayectoria ostenta premios y distinciones, y lecciones de tango, que los alumnos aprenden a bailar con el entusiasmo propio de sus años. También se organizan certámenes literarios, de ajedrez, de fotografía y música. El Colegio cuenta asimismo con una Orquesta de Cámara, una Cátedra lírica, abierta al público y un Coro compuesto por cincuenta voces, entre alumnos y ex alumnos del establecimiento, que ya editó un CD y realiza conciertos regularmente, con éxito reconocido.
Ingreso
Abierto
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